jueves, 4 de noviembre de 2010

Cambio en el equipo. Sale Harold, entra Segovia.



La crónica de una muerte anunciada. Hoy se oficializó la derrota de Harold Mayne-Nicholls en las elecciones de la ANFP. Jorge Segovia es el nuevo mandatario del fútbol chileno y asumirá el 15 de enero. Muchas opiniones, con y sin fundamentos.

El problema de Harold con los clubes no es cosa de hace pocos días. La oposición comenzó con los 3 equipos más grandes de nuestro fútbol, que se sintieron "pasados a llevar" por el dirigente chileno. Mayne-Nicholls equivocó el camino, y en vez de tratar de solucionar el problema y llegar a algún acuerdo, se negó al dialogo y ayudó para que esa oposición creciera con el tiempo. La "pelea" tuvo origen en la repartición de los excedentes del Canal del Fútbol. Harold quería dividir las ganancias en partes iguales para todos los equipos (Primera A y B), en cambio la oposición creía que esto era injusto. ¿Sus argumentos?, Colo Colo produce mucho más que Copiapó, La Serena, etc. Si los tres más grandes decidían que sus partidos no fueran transmitidos por ese medio, el canal del fútbol desaparecía.

Se llegó a un acuerdo en este ámbito, pero los roces continuaron. El dilema era ahora qué hacer con el CDF. La propuesta de la mesa directiva era comprar el 20% que todavía no estaba en manos de la ANFP. Para eso, la institución se endeudaría en 100 millones de dólares, pero apostaba por que las ganancias anuales serían completamente para las arcas del fútbol. Lo que plantea la oposición, es que la ANFP debe vender su 80 % (en 400 millones de dólares), y repartir ese dinero en partes iguales para todos los clubes del campeonato profesional. Así, dicen ellos, todos empezarán "de cero" y podrán utilizar ese dinero para potenciar sus planteles y mejorar sus instalaciones.

Guste o no, la ANFP es una institución privada. Esta debe velar por los intereses de los clubes participantes. Algunos hinchas reclaman que se debió escuchar la "voz del pueblo", mantener a Harold y, por ende, a Marcelo Bielsa. Los hinchas deberían saber que esa participación se debe dar en sus propios clubes, haciéndose socio, para así poder tener una opción de opinión. Los "fanáticos" no van al estadio, no son socios, su club (dirigidos por PRIVADOS) pierde dinero y no aceptan que esos dirigentes "peleen su parte" en las asambleas.

El mayor enojo de la gente surge del hecho de que esta derrota significa la marcha de Marcelo Bielsa. Esto, desde mi punto de vista, fue utilizado por Mayne-Nicholl para conseguir el apoyo que su mandato no tenía en los clubes. De la noche a la mañana el hincha era importante, su opinión valía. Hubiese sido bueno que Harold le diera tanta importancia al hincha cuando subió las entradas para ver a la selección ("el mercado manda", dijo), o cuando se decidió que los goles no se podían dar en los noticiarios y nos vimos obligados a ver ese programa de mierda que es "Pasión de Primera".

Hace unas tres semanas, al ex presidente de la ANFP se le propuso no llegar a las elecciones y crear un directorio de consenso. ¿su respuesta?, NO, "la elección la tenemos ganada" declaró. Vuelve de Europa, se da cuenta que las cosas cambiaron y... ¡MAGIA! Harold propone una directiva de consenso. Este comportamiento fue la tónica de su presidencia y es por eso que se va. No porque no haya hecho nada bueno, o porque no le haya dado más prestigio a nuestro fútbol. Se va porque nunca supo escuchar ni lograr acuerdos.

Pensar que en el fútbol nacional hay gente muy buena y otra muy mala es un error. TODOS buscan sacar un beneficio propio, todos buscan ganar más que el de al lado. Los hinchas deben entender que el fútbol, y la ANFP en particular, es una institución privada. Muchos de los clubes chilenos son sociedades anónimas, con empresarios que invierten su dinero y esperan retornos. Sociedades anónimas que hace un par de años se "rogaba" para que se implementaran en el país.

Esta elección fue democrática, votaron los clubes que integran la institución y ganó el que tuvo más votos. Lamentablemente el técnico de la Selección estaba comprometido con Mayne-Nicholls y no con el fútbol chileno. Él no se siente cómodo con la nueva directiva y decidió irse (está en todo su derecho). Pensar que es el fin del fútbol nacional es un error. Ese será el primer objetivo de la nueva dirigencia. Demostrar que el apocalipsis no llegó y que las actuaciones de nuestra selección no dependen exclusivamente de un entrenador, sino más bien de la mentalidad y actitud de nuestros jugadores.

El mayor legado que dejó Marcelo Bielsa fue demostrar que si nuestros equipos tienen personalidad y la intención de ganar, estaremos más cerca de los primeros lugares que de los últimos. Que los entrenamientos no son solamente ir a Juan Pinto Duran a jugar tenis-fútbol. Este es un deporte de táctica e inteligencia, aunque pocos lo lleven a la práctica. Hay otros entrenadores igual o más capaces que el rosarino, esperemos que uno de ellos llegue a nuestra selección.


p.d. Es "gracioso" ver cómo gente que no está involucrada con el fútbol, que no va al estadio, que no compra camisetas y que básicamente no entiende el sentimiento que provoca este deporte, se dedique a hacer análisis sociológicos sobre los hinchas o dirigentes. El que no entiende, no debería opinar.

Don Elías.

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